lunes, 26 de noviembre de 2012


Mar, sal, arena… todo un océano repleto de sentimientos, de insignificantes habitantes. Cada uno de un color diferente, con pensamientos diferentes, caminos acompañados y caminos solitarios.
Y así estoy yo, como el pez que se muerde la cola, sin saber qué hacer ni a dónde ir. Soy ese gato que ladra a las 6 de la mañana y ese perro que maúlla por conseguir la autonomía que el hombre no le deja.
Destino, una palabra inquietante, y al mismo tiempo asombrosa. La verdad que no considero que exista algo futurístico que esté escrito. Lo único que tenemos sellado desde que nacemos, se llama muerte, no destino. Lo que pase o deje de pasar ya es cuestión de las decisiones que vamos tomando a lo largo de nuestra vida, de los fallos que terminan siendo grandes aciertos, y de los aciertos que llegan a ser asombrosos fracasos.
Mientras tanto, yo voy a seguir mi senda, voy a poner mi BSO a cada paso que doy, y si me caigo, ya me levantaré, y si no lo consigo pues ya iré haciendo un camino paralelo bajo tierra. 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Soledad.





No estoy nada bien, para que engañarnos. No sé a quién acudir cuando estoy así. me doy cuenta que lo que siempre he pensado se hace realidad. Estoy SOLO. 


Estoy solo en un mundo donde la gente no mira más allá de su ombligo, donde la gente dice más de lo que en verdad siente. En un mundo donde se dice más de lo que se demuestra.


Me pregunto si conseguiré pasar una semana sin pensar en lo que me hace daño, en si lo olvidaré de una vez, o seguiré autodestruyéndome. ¿Cuánto sufrimiento más voy a tener que soportar para conseguir ser feliz algún dia? No lo sé. la verdad, pero no quiero rendirme, aunque ande escaso de fuerzas.